No soy de aquí, ni soy de allá

- "Dos muertos"

- "Urgencias está completamente lleno".

Estos mensajes aparecían en mi grupo de amigos viviendo en Israel mientras yo iba camino a la boda de una de mis mejores amigas en Durango. Como la vez anterior que vine a México, una vez más se desata la guerra en Israel y por suerte, no estoy allá para vivirla. 

 

Tenía apenas un poco más de 24 horas que había llegado a Durango, pero parecía que en tan poco tiempo, había viajado a otro mundo.  Mientras mis amigos pasaban la noche en un búnker e intentaban dormir a pesar del continuo sonido de alarmas que anuncian haber detectado el lanzamiento de un misil.  Y Mientras Fer, mi esposo, atendía a todos los heridos que llegaban a media noche al hospital. Yo estaba ahí en un lugar no muy adelante de la Iglesia, sola, con mi largo vestido que hacía juego con mis pestañas, acompañando a celebrar el matrimonio de mis amigos. 

 

¿Cómo se puede desconectar tan fácil de una realidad que se vive al otro lado del mundo?

 

"Un misil cayó en un edificio y mató al padre de una familia". "Atendimos también a un herido por las esquirlas y tuvimos que abrirle el tórax, el estómago"... cerré mis oídos.  En todo esto gastaba su energía mi esposo mientras yo lo hacía en la elección del vestido, accesorios y maquillaje, que son requisito de esta sociedad mexicana. 

 

"Tengo la fortuna de estar aquí y no encerrada con mi bebé en el búnker viendo con nostalgia las historias de Instagram de la boda". Esto me repetía cuando deseaba tener a Fer a mi lado, así como todos mis amigos llevaban a sus parejas al evento. 

 

A veces es difícil ser la esposa del doctor, a veces estar aquí o allá sigue dejando un vacío.

 

Disfruté mucho la fiesta, pero disfruté más ver a mis amigos que se casaban tan felices. Disfruté platicar con amigos que hace mucho no veía y andar unas horas sin un bebé colgado de mis brazos. Pero no puedo mentir que llegó un momento que desearía tener este letrero colgado:

 

"Llegué ayer, 

nos regresamos en un mes y medio,

me fue muy bien en el camino con David,

no, no vino Fer..."

 

 

Tal vez así podía llegar alguien a hablar conmigo algo más que esto. ¡Platíquenme de ustedes, del pueblo, de lo que sucedió esta semana!. Quiero sentirme parte de y no tan foránea, porque como dice la canción, ahora parece que "no soy de aquí, ni soy de allá".

 

La guerra ha terminado, gracias a Dios el saldo en mi familia sólo ha sido una gripa en mi pobre esposo trabajador, pero dos días de guerra acabaron con varias personas en Israel y dejaron muchos daños materiales. 

 

No se trata de una realidad alterna, el mundo es así, en un lugar de la tierra la preocupación de la mayoría de jóvenes está en no repetir un vestido, hacer dietas y ejercicio para tener el tipo de cuerpo que se ha decidido que es el mejor, y llevar los pasadores en el cabello y esas otras prendas que están de moda en este momento. Y mientras tanto, al otro lado del mundo, estas banalidades simplemente no caben en el pensamiento de las personas de la misma edad.

 

Me parece que de cierta forma, la globalización no afecta mucho las mentes de las personas. En todas las sociedades del mundo se juega a algo, no es que sea mejor o peor, pero lo único que sucede es que a veces no nos damos cuenta y, pobres, creemos que en lugar de jugar, estamos viviendo. 

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Comentarios: 3
  • #1

    Myrna Cecilia (martes, 07 mayo 2019 01:28)

    Efectivamente q difícil querer estar aquí y allá yo feliz de ver a mi nieto adorado y a mi Lauris no no hay felicidad total enterarme de la guerra en donde se encuentra un hijo es estremecedor para mi corazón y ahí solo mi fe en Dios es lo q hace q esa distancia sea más corta en q mundos tan diferentes vivimos y sin saber hay en todas partes doctores q siempre están siguiendo una vocación para ayudar a los demás si si q difícil es ser la esposa de un Doctor pero q orgullo saber q nosotros somos .

  • #2

    Liliana (martes, 07 mayo 2019 15:57)

    Pues vaya que sí es difícil, pero también es algo que nos ayuda a valorar lo que tenemos, tanto aquí como allá.. Te felicito por este artículo que nos invita a ver que la vida nos pone dificultades para que tratemos de ser más fuertes.

  • #3

    Nancy Corazón (martes, 07 mayo 2019 17:58)

    Que bello, insisto, seria bueno que escribieras un libro, te leería. Creo que eres de aquí, pero tu carazón tambien anda por allá, entonces estas en ambos lugares, me imagino lo difícil para ti y tu esposo, pero ya tendrán su tiempo y excelente recompensa de que esos corazones ya estén juntos físicamente en unión del otro corazoncito mitad de cada uno.