Buscar ayuda psicológica no es de los débiles emocionales, sino de aquellos valientes que se atreven a trabajar en sí mismos para lograr llegar a ser la mejor versión de sí mismos.


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Enfoque de la Psicoterapia

Existen muchas formas para trabajar en psicoterapia. Yo utilizo el enfoque Gestalt y también implemento algunos elementos de la Programación Neurolingüística y la Terapia Cognitiva Conductual. 

 

La Psicoterapia Gestalt está basada en el darse cuenta (awareness), y su objetivo es conseguir que las personas desarrollen la capacidad de autorregularse y ordenar su confusión.  Así como los fundadores de esta escuela, creo que este tipo de psicoterapia es el enfoque más genuino para aproximarse a la vida, por lo que resulta bastante efectivo para tratar los problemas emocionales.

 

Hay personas que pasan años en tratamiento psicológico y pueden reconocer perfectamente sus problemáticas y tener la definición exacta a su personalidad, sin embargo, siguen sufriendo.  Esto es porque han pasado mucho tiempo hablando sobre sus problemas en lugar de experimentar sus sensaciones.  A diferencia de otros tratamientos psicológicos, la Psicoterapia Gestalt no es un espacio para "hablar sobre..." sino para trabajar directamente lo que nos está ocurriendo en el momento presente. 




No soy de aquí, ni soy de allá

- "Dos muertos"

- "Urgencias está completamente lleno".

Estos mensajes aparecían en mi grupo de amigos viviendo en Israel mientras yo iba camino a la boda de una de mis mejores amigas en Durango. Como la vez anterior que vine a México, una vez más se desata la guerra en Israel y por suerte, no estoy allá para vivirla. 

 

Tenía apenas un poco más de 24 horas que había llegado a Durango, pero parecía que en tan poco tiempo, había viajado a otro mundo.  Mientras mis amigos pasaban la noche en un búnker e intentaban dormir a pesar del continuo sonido de alarmas que anuncian haber detectado el lanzamiento de un misil.  Y Mientras Fer, mi esposo, atendía a todos los heridos que llegaban a media noche al hospital. Yo estaba ahí en un lugar no muy adelante de la Iglesia, sola, con mi largo vestido que hacía juego con mis pestañas, acompañando a celebrar el matrimonio de mis amigos. 

 

¿Cómo se puede desconectar tan fácil de una realidad que se vive al otro lado del mundo?

 

"Un misil cayó en un edificio y mató al padre de una familia". "Atendimos también a un herido por las esquirlas y tuvimos que abrirle el tórax, el estómago"... cerré mis oídos.  En todo esto gastaba su energía mi esposo mientras yo lo hacía en la elección del vestido, accesorios y maquillaje, que son requisito de esta sociedad mexicana. 

 

"Tengo la fortuna de estar aquí y no encerrada con mi bebé en el búnker viendo con nostalgia las historias de Instagram de la boda". Esto me repetía cuando deseaba tener a Fer a mi lado, así como todos mis amigos llevaban a sus parejas al evento. 

 

A veces es difícil ser la esposa del doctor, a veces estar aquí o allá sigue dejando un vacío.

 

Disfruté mucho la fiesta, pero disfruté más ver a mis amigos que se casaban tan felices. Disfruté platicar con amigos que hace mucho no veía y andar unas horas sin un bebé colgado de mis brazos. Pero no puedo mentir que llegó un momento que desearía tener este letrero colgado:

 

"Llegué ayer, 

nos regresamos en un mes y medio,

me fue muy bien en el camino con David,

no, no vino Fer..."

 

 

Tal vez así podía llegar alguien a hablar conmigo algo más que esto. ¡Platíquenme de ustedes, del pueblo, de lo que sucedió esta semana!. Quiero sentirme parte de y no tan foránea, porque como dice la canción, ahora parece que "no soy de aquí, ni soy de allá".

 

La guerra ha terminado, gracias a Dios el saldo en mi familia sólo ha sido una gripa en mi pobre esposo trabajador, pero dos días de guerra acabaron con varias personas en Israel y dejaron muchos daños materiales. 

 

No se trata de una realidad alterna, el mundo es así, en un lugar de la tierra la preocupación de la mayoría de jóvenes está en no repetir un vestido, hacer dietas y ejercicio para tener el tipo de cuerpo que se ha decidido que es el mejor, y llevar los pasadores en el cabello y esas otras prendas que están de moda en este momento. Y mientras tanto, al otro lado del mundo, estas banalidades simplemente no caben en el pensamiento de las personas de la misma edad.

 

Me parece que de cierta forma, la globalización no afecta mucho las mentes de las personas. En todas las sociedades del mundo se juega a algo, no es que sea mejor o peor, pero lo único que sucede es que a veces no nos damos cuenta y, pobres, creemos que en lugar de jugar, estamos viviendo. 

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Cuando duerme un bebé

Me encanta tu existencia, amo verte con esa energía que te lleva a descubrir el mundo. 

Tu sonrisa es mi mejor alimento y medicina, pero cuando duermes, encuentro una calma que jamás había experimentado.

Es que puedo oírte respirar profundo, y al ver tus ojitos cerrados,  siento tanta paz.

Qué bonito es tenerte aquí cerquita dormido. 

Qué bonito es admirar cada parte de ti, tan definida y tan perfecta. 

Es la calma de tu siesta la que repone mi alma.  

La que olvida los berrinches,  responde mis dudas y da alivio a mi cansancio.

Y así, en el silencio de tu dulce sueño, puedo admirarte.

Puedo reconocerme como mamá y honrar nuestro nacimiento. 

Porque cuando tú naciste, nací yo como madre.

No busco el aplauso de un sacrificio, no te lo dejo en deuda. Ha sido un camino cansado que he decidido seguir y estoy plenamente agradecida por haberlo logrado hasta hoy.

Es en esta paz en la que puedo verte y enamorarme de lo hermoso que eres. 

Gracias por agrandar mi corazón, por hacerme sentir este amor tan grande, y por dormir en este instante. 

¿Qué soñarás mi bebé?...

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A la mujer que camina al lado del cirujano

A la mujer detrás del hombre detrás del cubrebocas.

Una carta abierta para la esposa del cirujano de corazón de mi hija.

 

Esta carta está dedicada a todas las esposas y a los miembros de la familia de los cirujanos cardiotorácico pediatra que renuncian a tanto por darnos a nosotros tanto.

 

Le tomó veinte tres días a mi hija recuperarse de su primera operación de corazón abierto. Logré decirle gracias al hombre que realizó la cirugía una docena de veces. Él estuvo ahí veintidós días de los veintitrés, la mayoría de las veces dos veces al día, para revisar su recuperación.  Él siempre estuvo ahí, junto a mi esposo y a mi, revisando sus monitores con nosotros, contestando nuestras innumerables preguntas.  Él siempre estuvo ahí y, juntos, celebramos sus avances y lamentamos sus recaídas.  Él siempre estuvo ahí, no sólo asegurándose de que ella estuviera bien, sino también de que nosotros lo estuviéramos. 

 

Ese hombre es tu esposo, y siempre estuvo ahí.

 

Mi hija estuvo rodeada constantemente por un equipo de enfermeras, de los coordinadores de cuidado clínico, técnicos, y practicantes. Tuvo a un equipo completo con el cual estoy eternamente agradecida, pero sus visitas fueron las que más pude apreciar. Él salvó la vida de mi hija y con eso, ganó nuestra confianza para siempre, y así fue a él a quien acudíamos cuando tratábamos de decidir lo que era mejor para ella. 

 

Recuerdo el momento en que caí en la cuenta. Él estaba en la UCI a lado de mi esposo, parado de la misma manera que mi esposo lo hace: alto, fuerte, con sus brazos cruzados. Estaban hablando, pero nunca dejando de ver sus monitores. Ambos tenían sus cejas fruncidas mientras discutían su falla respiratoria. Él estaba en esto con nosotros.  No estuvimos solos, y yo estuve agradecida.

 

En ese momento es cuando noté su anillo de matrimonio y quedé impactada.  Porque él estaba ahí con nosotros, y no contigo.

 

Ese fue el día en el que me di cuenta de todo lo que tú debes hacer, para que tu esposo pueda estar a un lado del mío. 

 

Ese fue el día en que empecé a rezar por ti, y desde entonces, no lo he dejado de hacer. 

 

Debe haber tantas veces que ha sido difícil estar casada con un héroe. 

 

Cuando tiene que ir al hospital a la mitad de una cena familiar, seguramente has sepultado tu decepción. Cuando se pierde de decirles buenas noches a los niños, seguramente has sepultado tu enojo. Cuando, de manera tan transparente, vuelve en su cabeza al archivo de su último paciente en lugar de estar escuchando esa historia que has esperado todo el día por contarle, seguramente has sepultado tu dolor. ¡Qué magnitud de cosas habrás sepultado!

 

Pero lo haces. Porque tú sabes.

 

Puedes ver en su cara cuando regresa a casa de una operación exitosa. Lo escuchas en las voces de los padres que le obsequian tarjetas de agradecimientos que tú has colgado en la pared. Lo ves, lo escuchas y lo recuerdas. 

 

Te has casado con un héroe. 

 

Sabes que cuando está ausente para alguna primera vez de tus hijos, él le está dando a mi hija una oportunidad para tener una primera vez.  Sabes que mientras no está contigo el día de hoy, él está previniendo que nuestra hija no esté con nosotros de por vida.  

 

Lo has sepultado… porque sabes que sepultándolo tú lo más seguro es que nosotros no tengamos que sepultar a nuestra hija. 

 

Seguramente habrá tantas veces que es sorprendente estar casada con un héroe. 

 

Cuando veo la cicatriz de mi hija y suspiro en mis oraciones un agradecimiento a tu esposo, también agradezco por ti. 

 

Cuando pienso en nuestra nueva familia expandida, nuestra familia de corazón, formada por personas maravillosas tratando de salvar la vida de mi hija, tú eres una parte muy importante en ella. 

 

Se que en el intrincado rompecabezas que se requiere para mantener a mi hija con vida, tú eres indispensable, una pieza invaluable. 

 

Gracias no es suficiente, pero es todo lo que tengo.

 

Gracias por permitirme conocer a tu esposo que tuvo la suerte de conocer a mi hija. 

 

Gracias por cada sonrisa que aparece en su rostro, cada cosquilla de sus pies, cada respiro que ella toma. 

 

Gracias a TI. Tu esposo es un héroe y estoy segura que él diría que no podría serlo sin ti. 

 

Sin ti, tal vez no la tuviéramos. Nos has bendecido enormemente y estaremos por siempre agradecidos. 

 

Carta de Christina Schultz traducida por Laurencia Zavala Banda 

Carta original

https://marriedtodoctors.com/dr-spouse-hero-touching-thank-letter-mom/

TO THE WOMAN BEHIND THE MAN BEHIND THE MASK: AN OPEN LETTER TO THE WIFE OF MY DAUGHTER’S HEART SURGEON

My daughter took twenty-three days to recover from her first open-heart surgery. I was able to say thank you to the man who performed that surgery dozens of times. He was there twenty-two of twenty-three days, most of the time twice a day, to check on her recovery. He was always there, standing next to my husband and me, watching her monitors with us, answering our countless questions. He was always there and, together, we celebrated her milestones and lamented her setbacks. He was always there, not only making sure that she was okay, but also making sure that we were okay.

That man is your husband, and he was always there.

My daughter was constantly surrounded by an incredible team of nurses, clinical care coordinators, technicians, and nurse practitioners. She had an entire team, and I am eternally grateful to all of them, but his visits were the visits I appreciated the most.

He had saved our daughter’s life and with that, he earned our trust forever, and so it was him we looked to when trying to decide what was best for her.

I remember the moment it dawned on me. He was in the ICU next to my husband, standing the same way my husband does: tall, strong, with his arms crossed. They were talking, but never looking away from her monitors. They both had their eyebrows furrowed while discussing a respiratory setback. He was in this with us. We were not there alone, and I was thankful.

That is when I noticed his wedding ring and it hit me. Because he was there was us, he was not there with you.

That was the day that I realized everything you must do so that your husband could be standing next to my husband.

That was the day I began praying for you, and I haven’t stopped.

There must be so many times it is hard to be married to a hero.

When his pager goes off while you’re finally out to dinner, you bury your disappointment.
When he misses saying goodnight to the kids, you bury your annoyance.
When he is so transparently going back over the last patient’s chart in his head instead of listening to the story you’ve been waiting to tell him all day, you bury your hurt.
Oh, the magnitude of what you must bury!

But you do it.
Because you know.

You see it on his face when he comes home from a successful surgery. You hear it pour through the voices of parents in the thank you cards you hang on the wall. You see it, and you hear it, and you remember.

You married a hero.

You know that while he is absent for some of your kids’ firsts, he is giving my daughter a chance to have firsts.
You know that while you’re missing him for today, he is preventing us from missing our daughter for a lifetime.

You bury it…because you know that burying it may very well mean we won’t have to bury our daughter.

There must be so many times it is amazing to be married to a hero.

When I look at my daughter’s scar and whisper a prayer of thanks for your husband, I also whisper a prayer of thanks for you.

When I think of our newly expanded family, our heart family, made up of so many wonderful people trying to save her life, you’re such an important part of that picture.

I know that in the intricate puzzle it takes to keep my daughter alive, you are an indispensable, invaluable piece.

Thank you is not enough, but it is all I have.

Thank you for allowing me to get to know your husband for the chance to get to know my daughter.

Thank you for every smile that comes across her face, every wiggle of her toes, every breath she takes.

Thank YOU.  Your husband is our hero, and I am sure he would say that he couldn’t do it without you.

Without you, we may not have her. You have blessed us greatly, and we are forever grateful.

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Body positive, ¿es en verdad positivo?

He intentado escribir sobre el culto al cuerpo que mantenemos en esta sociedad y todo lo que gira alrededor de ello pero creo que hay tanto por discutir que nunca se por dónde empezar. 

 

Desde la semana pasada, el universo me presentó una serie de eventos que trajeron a mi mente este tema con un concepto para empezar a hablar de ello y un problema social para justificarlo. 

 

Primeramente, escuché un podcast sobre trastornos alimenticios, un capítulo de “se regalan dudas”. Normalmente no me interesaría escucharlo, o preferiría otro tema, pero por eso digo que el universo me llamó a hacerlo en esta ocasión. Y la reflexión con la que me quedé, de la experiencia que relata la sobreviviente de anorexia y de la opinión de una profesional en el tema, es sobre qué estoy haciendo yo y qué sucede en la sociedad para mantener este problema. 

 

Seguido a esto, Médium (mi nueva red social preferida) me presentó en mi página principal que, como red social sabe todo lo que me gusta y lo que he leído, un artículo que criticaba la postura del movimiento social que pretende ver al cuerpo de forma positiva “body positive”. 

Body positive

 El “body positive” es un movimiento social que busca cambiar los ideales de belleza con el fin de incluir otro tipo de cuerpos y de razas en los modelos hegemónicos estéticos que tendían a aparecer.  De esta forma aparece publicidad como la de Dove con mujeres de diversas complexiones pero invariables sonrisas mostrando lo felices y bellas que se sienten con su cuerpo a pesar de no ser delgado y moldeado.  

 

Como se critica en varios artículos que leí, (que incluyo al final) yo también creo que esta postura no va a ayudar a mejorar la autoestima de una persona que se siente mal con su propio cuerpo. Primeramente, porque aunque ahora se incluyan otros tipos de cuerpos en los modelos, el movimiento sigue enfocándose principalmente en el cuerpo y la belleza.  De forma que se perpetúa con el mensaje de que la autoestima y la felicidad van inexorablemente ligados a la apariencia física. 

 

Y por otro lado, porque no deja de hacerse una comparación entre mujeres, quienes la mayoría tenemos un chip de competitividad que va calibrando nuestro índice de autoestima dependiendo de ese “mayor que” o “menor que” con el que nos sintamos conforme a la otra. 

 

Así que no, en realidad esta estrategia de mercado no va a cambiar el sentimiento negativo hacia el cuerpo. Y lo peor es que hasta creo que también estropea los planes para bajar de peso.

 

Veámoslo así:

 

Una mujer se siente mal con su cuerpo y busca cambiarlo de la manera más saludable. Va con un nutriólogo y sigue un plan adecuado de alimentación y ejercicio para lograr su objetivo. Luego de esforzarse y sufrir por abstenerse de ciertas comidas y limitar sus porciones, se enfrenta con estas discusión del mensaje positivo del cuerpo y entonces, cansada de batallar por cambiarse, se enorgullece momentáneamente de sus “defectos”, y este refugio lo transforma a un: ¡que me sirvan otra orden de tacos que al cabo la felicidad está dentro de mí, más vale gordita pero feliz!

 

Tarde que temprano, esta mujer volverá a estar enojada con ella por pedir más tacos, por no controlarse, y por no tener el cuerpo que quisiera tener.  Y esto es así por que en realidad no está conforme con su cuerpo y la publicidad sólo le proporcionó un alivio momentáneo pues finalmente toda la atención está centrada en el cuerpo. Por eso con mis clientes que han tenido una operación bariátrica o que piensan hacerlo, trabajamos en ampliar su panorama y aprender a enfocarse en otras cosas además de los kilos y tallas a reducir, y en cierto modo, hasta del régimen alimenticio y sus porciones. 

 

En conclusión, creo que el movimiento es bueno cuando el fin es incluir las imágenes de mujeres reales y de todos tipos en los iconos de belleza. Pienso que así las niñas de nuestro tiempo quizás tengan una mayor aceptación a la diversidad y sus ideales sean más alcanzables. Del mismo modo, creo que puede servirnos para agradecer a nuestro cuerpo sea como sea, por todo lo que hace por nosotros, y reconciliarnos con él, y sólo desde esta paz, podamos decidir si queremos cambiarlo o no. 

 

Pero con esto que escribo mi intención más importante es reflexionar que si esto es lo que estamos haciendo para solucionar el problema de los trastornos alimenticios, necesitamos cambiar de operación.  Hay una cifra espeluznante de personas que están muriendo a causa de estos trastornos, pero como siempre, cada uno vemos por nuestros propios intereses y nos cegamos de la realidad en la que vivimos. 

 

Todos los trastornos alimenticios, incluyendo la obesidad, obedecen en cierto grado al culto al cuerpo. Amamos tanto al cuerpo que dedicamos demasiado energía en moldearlo, retocarlo, alimentarlo de determinada manera, y hasta vistiéndolo. Y no es que no debamos hacerlo, no somos entes que puedan diferenciarse en cuerpo y mente, somos uno, y nuestro cuerpo es nuestro hogar en esta vida y por lo tanto, merece toda la atención y cuidado necesario. Pero siempre desde una actitud amorosa y de respeto.  

 

Nuestra identidad no puede reducirse a un cuerpo y hay muchas cosas más que podemos hacer para mejorar nuestra autoestima que tratar de cambiar los ideales de belleza. 

 

Así que desconéctate de vez en cuando del concepto de belleza y la apariencia. Que no sea de dietas y ejercicio todo lo que hablemos. Y cuando te sientas frustrada por no alcanzar ese ideal de belleza que buscas, antes de consultar qué hacer para mejorarte, haz otra cosa. Crea arte, sal a pasear, platica con alguien, busca hacer feliz a otra persona... Concéntrate en tu identidad completamente desligada de tu apariencia física.

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Qué poco sabia yo de bebés antes de ser mamá

¡Qué poco sabía yo de bebés antes de ser mamá!

Porque siempre quise tener hijos y me sentía preparada, pero no sabía nada en realidad.

Porque la literatura y los consejos no pueden dar el sentimiento que sólo se obtiene al experimentarlo. 

Yo que alguna vez llegué a molestarme del niño que no se callaba que iba en el asiento detrás de mi en el avión, ahora soy la mamá que lo lleva y me preocupa molestar a personas como yo antes de ser mamá. 

Yo que valoraba la independencia de los bebés de brazos y celebraba cuando no lloraban al alejarse de sus papás. Ahora estoy con un bebé pegado a mi que sufre cada vez que me pierde la vista. Quizás es sólo en esta etapa, o tiene que ver con nuestra situación de vida en la que nadie más que yo cuida de él. Como sea, ahora veo cuánto se valora en la sociedad el despegarse de la madre a temprana edad, es hasta mejor visto que el niño esté apegado a la niñera o a la maestra, ¡pero no a su mamá por favor!

Yo que aún sabiendo las teorías del apego seguro no entendía por qué sería correcto que las niñas más chicas lloraran en su primer día de clase de ballet. 

Y es que ahora tengo otro enamorado. El primero ya no está tanto, sus químicos bajaron y el instituto de supervivencia lo llevaron a enfocarse en algo más provechoso que buscar canciones para dedicarme. Pero para mi nuevo enamorado soy todo lo que necesita en la vida, no hay cosa mejor que descubrir el mundo pegado a mi. No hay mayor alegría que verme arreglándome para darle de comer. Y que todo le llama la atención es cierto, también quiere estar en todos lados y comer, oler y tocar todas las cosas extrañas (sobretodo las más peligrosas). Pero no me dejes tanto tiempo solo mami, que te extraño y mi vida se acaba si te vas al baño justo cuando yo me distraje de jugar con los libros de medicina de papá. 

Qué poco sabía yo de bebés antes de ser mamá y darme cuenta de la guerra que viven defendiendo sus estilos de crianza. Y es que en este viaje cualquier movimiento puede ser usado en tu contra. Si el amamantar poco es juzgado, también puedes ser el hacerlo por mucho tiempo, porque no vaya a ser que se haga muy dependiente otra vez... 

Estamos naciendo mamás hijas de mamás que usaban fórmula, tecitos y andaderas, en tiempos de las que portean, son “lactivistas” y quieren amamantar hasta que los niños lo deseen. No es que sea simplemente una moda, las modas carecen de sustento intelectual, pero también hay que darle razón al comportamiento social y no apasionarse con ideas de vanguardia para desmerecer a las antiguas. Estoy segura que las mamás de antes no tenían que enfrentarse, aparte de todo lo que conlleva la maternidad, con un bombardeo de “maneras ideales” para alimentar, dormir y educar al bebé.

En fin, qué poco sigo sabiendo yo de bebés, mejor ya me voy porque no tengo idea cuánto tiempo más duerma mi nene y tal vez aún puedo bañarme... o hacer ejercicio... o limpiar la casa... o conquistar al mundo. ¿Qué se yo?

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